miércoles, 25 de octubre de 2023

España, S.A.

 


ESPAÑA, S.A. 

Usted ¿Qué cree? ¿Nuestro estado está bien gestionado desde el punto de vista económico y desde los criterios de buena gobernanza?. ¿Con los debidos criterios de prudencia, equidad?…Y si nuestro estado, fuera una empresa o estuviera acogido a la Ley mercantil ¿Tendría que declararse en quiebra?

Según la ley, una empresa entra en estado de quiebra técnica, básicamente cuando presenta una situación patrimonial negativa, y/o cuando es inviable/imposible atender las deudas contraídas por la compañía. Sin duda, entrar en quiebra técnica para una empresa, es uno de los peores escenarios, puesto que generalmente termina en su disolución.

Evidentemente, no son comparables el estado y las empresas. ¿O, si? Y que estas situaciones no son aplicables, o muy difícilmente aplicables a un Estado. (Ojo, existen muchos países fallidos). Es relativamente fácil, calcular su pasivo, pero en mi opinión muy dificil, su activo. ¿En cuánto cuantificamos los bienes patrimoniales del estado? Y respecto a sus obligaciones, de atender las demandas de los ciudadanos, y las obligaciones por la deuda pública contraída, los gobernantes conocen las soluciones….¡nos endeudamos en nueva deuda y en mayores cantidades, subimos los impuestos… y ¨apañao¨!

Si bajamos ¨el balón al terreno de juego¨ y al respecto, me llamó la atención un tuit de hace escasos días (si, de un progresista) y que decía: ¨Algún político (de la oposición) dice que estamos peor que en 2018. No lo dirá por los 21 millones de empleados, récord histórico. Ni por los 2 millones que cobran el SMI de 1.080 €. Ni por los 10 millones de pensionistas a los se ha revalorizado su pensión¨.

Y un conocido economista le contestó: ¨Lo dice por el 26% de personas que tienen dificultades para llegar a fin de mes. Por los 650.000 desempleados que maquillan como fijos discontinuos. Por los 3,3 millones de desempleados efectivos, la tasa de paro más alta de toda la OCDE. Por los más de 800.000 jóvenes, sin empleo, con un porcentaje doble que el de la U.E. Lo dice por la pérdida del poder adquisitivo de los españoles¨.

Lógicamente todo depende del color del cristal con que se mira, y ante estas dos ¨fotos¨, ante estas dos ¨realidades¨, ¿usted con cual se identifica?

El Estado, es sin duda la mayor ¨empresa¨ de España. El sector público, paga más de 19 millones de ¨nóminas¨. El sector privado, sobre 14 millones. Los 21 millones de personas ocupadas, lo conforman, 14,2 empleados de empresas privadas, 3,5 funcionarios y 3,3 clasificados como autónomos. En resumen, cada trabajador del sector privado debe sostener a 1,5 personas que están amparados por el sector público. ¿Entienden, que es un situación equilibrada y sostenible?

Sueldos de los funcionarios, pensiones, subsidios, prestaciones por desempleo, perceptores del ingreso mínimo vital, rentas mínimas de inserción... Su impacto en las cuentas públicas lleva un crecimiento continuado y disparado, y afronta el importe más alto de la historia. Solo el gasto anual en pensiones y sueldos de políticos y funcionarios es de 300.000 millones de euros al año.
 
Otra característica del Estado, que es más contratador que el sector privado. Un 55% del empleo creado en los últimos años, es para el sector público. Desde la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) se estima que los sueldos de los funcionarios supera en 8,5 puntos la media de la OCDE, y supone casi el 52% del gasto de producción del país.
 
La realidad es que un trabajador medio del sector privado tiene que afrontar un pago social mensual de 1.600 euros para mantener el sistema público. Es decir, a un empleado de la empresa privada le repercute unos pagos sociales de 19.000 euros al año. Cabe preguntarse… ¿Podría comprarse una vivienda? ¿Se imaginan que hipoteca podría atender? Y con la particularidad, que las hipotecas tienen una duración determinada.

Con un PIB cuasi ralentizado (hoy sobre un 2% sobre la situación pre-pandemia), pero con una Deuda Pública desbocada, (hoy sobre un 30% sobre la situación pre-pandemia), se está generando una agujero cada vez más grande e inasumible. Otras condiciones a tener en cuenta, el alto importe del endeudamiento está dificultando la contratación de nuevas emisiones de deuda, un alto costo y gasto financiero, y por supuesto están quedando hipotecadas varias generaciones de españoles.

Respecto al Déficit Público (ingresos menos gastos del estado), llevamos camino de igualar los 63.736 millones de euros negativos del año pasado. En el segundo trimestre del 2023, ya se han contabilizado - 32.876 millones de euros. Y sin olvidar la elevada inflación y el crecimiento del coste de vida

Finalizo con unas reflexiones/preguntas: ¿Está de acuerdo en que los políticos se dediquen a resolver sus problemas, en vez de trabajar para tomar las debidas medidas para controlar la situación económica y gobernar el país? ¿Está encantado con los teatrillos, paripés y esperpentos que estamos viviendo entre los políticos? ¿El funcionamiento y credibilidad de las Instituciones del Estado, es mejor que hace unos años? Ante algunas de las medidas laborales y fiscales, ¿ustedes creen que los empresarios ya tienen motivos para hacer ¨huelga¨? Y esto no es una pregunta, sin duda, ¡España, es un país muy ¨rico¨!

Miguel Angel OTIN LLORO

 

 

 

 

jueves, 12 de octubre de 2023

Lealtad vs. sumisión



LEALTAD vs SUMISIÓN

Hace unos días, me llamó la atención un tuit (no recuerdo el nombre del autor), sobre la lealtad, que decía: ¨Es hora de recordar las palabras de A. Pérez Rubalcaba. La primera regla de una organización, de un partido, es ser leal. Cuando ves a tu líder fajándose contra el adversarios y no quieres que gane, tienes que plantearte seriamente qué haces en ese partido¨.

Al día siguiente, fue expulsado de su partido N. Redondo Terreros. E independiente de los motivos y razones para tal acción, me surgió el razonamiento sobre la lealtad y la sumisión. En mi opinión, son dos conceptos distintos, pero…¿Cabe pensar que muchas organizaciones y partidos, confunden la lealtad con la sumisión? ¿Sólo caben los militantes, afiliados, cargos, directivos, políticos… sumisos? ¿Qué valor le dan a la dignidad de las personas, a la verdadera lealtad?

Considero conveniente recordar ambas definiciones. Según la RAE, lealtad, es cualidad de leal, es decir, que se guarda a alguien la debida fidelidad, y lo relaciona con legalidad, verdad, realidad… Y sumisión, es el sometimiento del juicio de alguien, al de otra u otras personas, y lo relaciona con acatamiento, dependencia, subordinación…

La lealtad, va intrínseca con los valores, con los principios, con los ideales, con la libertad de las personas. Cuando se impide el ejercicio libre de esos valores, se pide el no ser honesto consigo mismo, sucumbir a engaños y mentiras, o ¨comulgar con ruedas de molino¨, ¿eso no es sumisión? Al respecto, leí un frase muy clara y sencilla ¨La lealtad es dar amistad sin sentir ningún tipo de presión o intimidación, y la sumisión es dar algo, pero con temor o miedo. Y podría añadirse, ¿a cambio de algún beneficio particular?

Estos conceptos ¿pueden relacionarse con la situación política actual? ¿Ustedes que opinan? Lealtad, significa firmeza y compromiso con las acciones individuales. Y el primero que debe tener y ejercitar esos principios y compromisos, mantener esos atributos tan fundamentales, debe ser el líder. No guiar por vericuetos, ni retorcer la realidad, para satisfacer intereses personales, en detrimento de los intereses de la mayoría.

Si ¨bajamos el balón al terreno de juego¨, y hablamos de la palabra tabú ¨AMNISTÍA¨ ¿Cómo es posible un cambio tan radical en dos meses? Si no se mencionó en campaña preelectoral ¿para que sirven dichas campañas? ¿Para qué sirven los programas electorales? O, ¿lo que procede es cambiar la Ley Electoral?

¿Alguna vez se había tomado una medida tan trascendente, con tanta oposición de la mayoría de la ciudadanía? Pienso cabe preguntar ¿La sociedad civil, y la opinión pública, están ejerciendo sus deberes y obligaciones? ¿Están ejecutando aquellas acciones posibles como colectivos?, ya que el ciudadano una vez emitido su voto pierde el control de sus intenciones en beneficio de los políticos.

Recuerdo un concepto expuesto en algunas ocasiones ¨la gobernanza de un territorio, es tan importante que no puede dejarse sólo en manos de los políticos¨. En consecuencia, la sociedad civil debe cumplir con sus derechos y deberes en todo momento. Incluso, en el actual social y político. La sociedad civil, debe ser apartidista, no apolítica.

Y por supuesto, claro que puede hacerse política desde la sociedad civil. ¿Cuántas organizaciones y cuántas personas, posiblemente sin darse cuenta, hacen política? No olvidemos que la palabra ¨políticos¨ viene de la época de los griegos, refiriéndose a aquellas personas que se preocupaban por la ¨poli¨, por su urbe, por su ciudad. Y conocido es, se denominaba como ¨idióticos¨ a los que no se preocupaban por su ciudad.

En la era de la posverdad, los políticos se caracterizan, no por ocultar la verdad, sino por no ocultar las mentiras. Incluso hacen ostentación de las mismas, sin rubor alguno. Sin ética, ni moral. Con total impunidad. Y sin ninguna responsabilidad social y personal.

Recuerdo de mi época de estudiante que en alguna de las clases de física, estudiábamos las propiedades físicas de los metales. Y en concreto, evoco dos de ellas,  ductilidad y maleabilidad. Todos sabemos sus significados. Y me pregunto, ¿hay algo más dúctil y maleable, que los votantes y políticos… progresistas y generosos? Pero… generosos ¿Para quién, con quien? ¿Por qué? ¿Para qué?

Al respecto, desvelo una reciente conversación con unos amigos. Particularmente/individualmente ¿en qué me beneficia o perjudica se conceda o no la amnistía? Ese es el quid de la cuestión, los políticos se aprovechan de esa anestesia social, de esa despreocupación de muchos ciudadanos. Me preocupa, que muchos ciudadanos no se pregunten ¿Qué puedo hacer para influir en esas tomas de decisiones?

Hace unos días ¨filosofando, sobre filosofías de vida¨ con mi amiga Patricia, concluimos que posiblemente ¨al final, nunca pasa nada¨. ¿O, si? Les confieso un sueño muy reciente tras una turbulenta noche… Pedro Sánchez, ¡se declaraba presidente de la III República! Y seguro, nos volveremos a hacer la misma pregunta ¿Y… a mí, en que me afecta?

Miguel Angel OTIN LLORO