sábado, 27 de junio de 2026

Magnífica Humanidad


 

MAGNÍFICA HUMANIDAD

Tuve la oportunidad de presenciar algunos de los actos celebrados en Madrid, con motivo de la visita del Papa León XIV. Entre otras cuestiones me llamó la atención su poder de convocatoria y de liderazgo. Y asimismo, me suscitó el interés por su reciente Encíclica ¨Magnifica Humanitas¨, que entiendo se traduce como ¨Magnífica Humanidad¨.

Con el subtítulo: ¨Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial¨. Consta de 5 capítulos, en sus 49 páginas. Pienso de obligada lectura, perdón, de recomendable lectura. Sin duda el binomio persona y tecnología, es muy atractivo. La propia Encíclica en pdf y diversa información puede obtenerse en internet. desde el Vaticano a la Comisión Episcopal de España.

Mi resumen: A modo de introducción, los principales argumentos pueden resumirse:

  • Prioridad de la dignidad humana
  • Riesgos del poder tecnocrático
  • Gobernanza y responsabilidad
  • Paz, trabajo y justicia social.

El primer capítulo lo dedica a las nuevas cuestiones de hoy, generadas por la inteligencia artificial, la digitalización y en consecuencia por los grandes poderes tecnológicos. Advierte de los riesgos implícitos que pueden llevar a decisiones automatizadas, despersonalizadas, a la pérdida del poder de las personas en favor de las concentraciones de poder en estos grupos tecnológicos. Muy definitorias las preguntas ¿Hacia donde debemos ir como personas, como comunidad y como pueblos? ¿Qué decisiones tomar? ¿Qué opciones elegir?


De este capítulo resalto estas frases:
- Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre si misma
- Ninguna mano por sí sola, basta para sostener los desafíos que atraviesa el mundo
- Tenemos el deber de permanecer como humanos, ninguna máquina podrá sustituirnos
- No construyamos otra Babel.

El segundo capítulo lo dedica a los principios y fundamentos de la doctrina social de la Iglesia. Un desarrollo humano integral, debe contribuir al desarrollo integral de la persona y en sus múltiples facetas, económicas, sociales, espirituales y medio ambientales, llegando a toda la persona y a todas las personas. Construir una sociedad más justa, más inclusiva, más equitativa, más fraterna es posible. Y fundamental, no dejar de pensar en las generaciones futuras.

El tercer capítulo, lo denomina: ¨La grandeza de la persona, frente a las promesas de la IA¨. Alude a los riesgos de la IA. Expresa que la IA debe servir para hacer la vida más humana, no más eficiente. Refleja la reflexión de la Iglesia sobre la dignidad humana, sus principios sociales y los desafíos éticos, morales y sociales de la IA. En resumen, piensa que no se debe renunciar a la tecnología, pero si impedir que domine al hombre.

El cuarto capítulo, lo titula ¨Custodiar lo humano en la trasformación¨. Habla de los riesgos y las responsabilidades en lo relacionado con la verdad, el trabajo y la libertad. Concluye que si la tecnología domina, la persona se convierte en un medio. Pero si está guiada por el hombre, esta se convierte en una herramienta de desarrollo de la persona y de la sociedad. La dignidad de la persona, debe ser el criterio de todo progreso.

El quinto capítulo, se titula: ¨Construir la civilización del amor¨. Y con este valiente subtítulo: ¨Tecnología, guerra y responsabilidad en la era digital¨. Determina el vínculo entre la tecnología, el poder y la violencia. Asimismo, que la paz, es condición fundamental para obtener el bien común. Concluye que no existe algoritmo que puede hacer que la guerra sea aceptable. Otra conclusión: ¨Con la paz no se gana nada, pero con la guerra se puede perder todo¨.

Si toda la Encíclica es para leer, algunos aspectos son para releer. Sin menospreciar los dedicados a la doctrina de la Iglesia, todos los relacionados, con:

  • Impacto de la tecnología y la inteligencia artificial. El nuevo poder
  • Desafíos éticos y sociales de la IA
  • La inteligencia artificial y su impacto en las brechas sociales
  • Responsabilidad y gobernanza de la IA
  • La IA y la justicia social (y el trabajo)
  • Desarmar la IA (y su impacto en aspectos militares y de guerras) y proteger lo humano
  • La educación y la libertad en la era digital. Su impacto en los jóvenes y la familia
  • La trascendencia y grandeza del ser humano sobre la tecnología.
Finalizo con algunas de las frases del Papa, para mi preferidas:
  • Primero el amor, después la técnica
  • Primero la persona, después la tecnología
  • Primero lo humano, después la IA.

    Miguel Ángel Otín Lloro



miércoles, 10 de junio de 2026

Acción social empresarial



ACCIÓN SOCIAL EMPRESARIAL

Con la denominación ¨acción social empresarial¨ se puede aludir al propio concepto, a la asociación con la misma denominación y en cierta medida a la conocida como responsabilidad social empresarial. Y bajo un denominador común, canalizar aquellas actividades tanto estratégicas como voluntarias en las que se involucran las empresas, poniendo a disposición sus recursos humanos, técnicos y financieros para contribuir a preservar el medio ambiente, al bienestar de la sociedad, y para ayudar a las personas necesitadas.

Principalmente bajo dos modalidades:

Voluntariado corporativo: Programas donde los empleados participan activa y voluntariamente en causas solidarias, medioambientales o de integración social y laboral

Acción social institucional: Las empresas colaboran con entidades del tercer sector o fundaciones para luchar contra la exclusión social, promover la educación en esta temática, desarrollar proyectos conjuntos, y actuar en situaciones de crisis y/o emergencias.

      A modo de ejemplo, debo aludir al Convenio suscrito entre la Plataforma del Voluntariado de Aragón y Huesca Excelente Foro Empresarial ¨Red Empresarial de apoyo y ayuda ante situaciones de crisis¨

Respecto a la ¨acción social¨ y a la ¨responsabilidad social¨, en mi opinión no es exactamente lo mismo. Si la ¨acción¨ son aquellas actividades sociales en las que se involucra la empresa, la ¨responsabilidad¨ alude al comportamiento responsable de la empresa con todos los grupos afectados. Resumiendo, una empresa puede realizar acción social pero no ser socialmente responsable.

La mencionada asociación Acción Social Empresarial (ASE), constituida hace 75 años, es una entidad privada sin ánimo de lucro, formada por empresarios, directivos y profesionales de la Empresa. Promovida por por la Conferencia Episcopal Española y constituida bajo las normas del Código de Derecho Canónico. No me consta que opere entidad análoga a nivel de Huesca.

Y hablando de responsabilidad, no puedo olvidarme de la ¨Ética empresarial¨. Se entiende como ética empresarial, a los valores, principios, normas, guías que sirven de ¨faro¨ para la toma de decisiones a los empresarios y directivos. Pensamos en la transparencia, honestidad, equidad, respeto… compromiso con la sostenibilidad, medio ambiente y los propios empleados.

Relacionado con la ética empresarial, reitero mi pensamiento expuesto en otras ocasiones, Los empresarios deberían justificar como obtienen sus beneficios, no como los gastan. Algunas veces se confunde RSE con marketing. No todo debe servir para tener beneficios. Y si hablamos de ética empresarial, deberíamos hablar de la ¨ética laboral¨… ¿Hablamos de absentismo, etc…?

Y ya que estamos en campaña de renta, mencionar otra cuestión empresarial, el concepto ¨Empresa solidaria¨. En el acto de declarar el impuesto de sociedades, las empresas pueden marcar la denominada ¨Casilla empresa solidaria¨. Al marcarla, se indica que un 0,7% de los impuestos se destinen a colaborar con proyectos o fines sociales. Asimismo, pueden ejercer esta acción social realizando donativos directos que pueden desgravar hasta un 50% de la cantidad aportada. No pretendo entrar en detalles (en diciembre del 2014, ya dediqué un artículo), pero si me gustaría llamar la atención sobre este interesante apartado, tanto de los responsables de las empresas, como de los gestores y asesores económicos.

En mi opinión, el compromiso social se está integrando cada vez más en la cultura empresarial, demostrando que las empresas tienen la capacidad de contribuir a la construcción de una sociedad más justa, solidaria e inclusiva. Destacar el papel de las empresas como agentes clave en la generación de impacto social. Sin duda el mejor ¨escudo social¨ lo pueden generar las empresas, con sus inversiones y con la creación de empleo. Al respecto reiterar que el mejor SMV-salario mínimo vital, debería ser el TMV - trabajo mínimo vital.

Permítanme compartir un reciente sueño: Por mi mente pasaron muchas escenas representativas de la corrupción, del terrorismo, del independentismo, del narcotráfico… y no recuerdo los miles de millones, malgastados en combatir dichas plagas. Y en una segunda secuencia soñaba que esos miles de millones malgastados, se destinaban a temas sociales y solidarios. ¡Que bien gastados!

Miguel Ángel OTIN LLORO